La Fundación Renovables, en colaboración con la Universidad de Málaga (UMA), publica una guía metodológica con herramientas prácticas para integrar el ciclo hídrico y la adaptación climática al planeamiento urbanístico.
El trabajo apuesta por Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) frente a las infraestructuras grises.
Madrid, 25 de junio de 2026. – Ante la creciente frecuencia e intensidad de los fenómenos climáticos extremos, la gestión del agua ya no puede ser tratada como un mero trámite ambiental sectorial, sino que debe ser el eje central de la planificación urbana. En ese sentido, la Fundación Renovables, en colaboración con la Universidad de Málaga (UMA) y con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, presentan el proyecto HIDRA-RISK, una metodología diseñada para transformar las ciudades y convertir los riesgos climáticos en elementos clave para el diseño de las ciudades del futuro.
El proyecto nace con el objetivo de cerrar la brecha histórica existente entre las regulaciones técnicas hídricas y las realidades del planeamiento urbanístico local. Para demostrar su viabilidad y garantizar su replicabilidad, la metodología se ha aplicado a casos de estudio como Sant Jaume d’Enveja (menos de 5.000 habitantes), Deltebre (entre 5.000 y 20.000 habitantes) y Tortosa (más de 20.000 habitantes).
HIDRA-RISK impulsa un giro radical en la forma de concebir los espacios urbanos, sustituyendo el tradicional control mediante canalizaciones de hormigón (infraestructura gris) por soluciones resilientes basadas en la naturaleza (SBN) (infraestructura verde-azul).
Para fundamentar esta urgencia, el proyecto incluye una exhaustiva radiografía histórica de las efemérides climáticas en España desde mediados del siglo XX hasta los episodios más recientes, evidenciando la extrema vulnerabilidad del arco mediterráneo. Demarcaciones como la del Segura, el Júcar y las Cuencas Mediterráneas Andaluzas concentran la mayor cantidad de inundaciones y sequías graves, lo que obliga a los municipios a blindar su ordenación territorial.
La guía se postula como la herramienta perfecta para que los municipios cumplan con el marco legal vigente, al mismo tiempo que potencian la adaptación al cambio climático. Tanto es así, que esta herramienta servirá para apoyar y reforzar la creación de elementos normativos cruciales como los Planes de Emergencia ante Sequía (PEMs), la aplicación de la Directiva Europea de Saneamiento o del Real Decreto de Economía Circular del Agua.
La metodología de HIDRA-RISK se traduce en una hoja de ruta clara y accesible para alcaldes, concejales y técnicos municipales, estructurada en tres fases consecutivas:
- Fase Analítica: Diagnóstico del marco normativo local, recopilación de efemérides históricas y desarrollo de matrices DAFO.
- Fase de Mapeado y Diagnóstico: Utilización de Sistemas de Información Geográfica (GIS) para cruzar datos de Peligro, Exposición y Vulnerabilidad (siguiendo los estándares del IPCC) y zonificar con precisión el riesgo del municipio.
- Fase de Actuación y Planeamiento: Implementación de soluciones técnicas avanzadas (como Sistemas de Drenaje Sostenible o plazas inundables), complementadas con herramientas estructurales del suelo, tales como la desclasificación o reclasificación de terrenos para proteger y recuperar de forma natural las llanuras de inundación.
Esta metodología recoge, además, casos de éxito que inspiran a actuar y que puede servir para que ayuntamientos españoles puedan inspirarse a la hora de buscar soluciones que adapten sus territorios urbanos al cambio climático y mejorar la gestión del estrés hídrico. El modelo de ciudades esponja, como Rotterdam o Wuham, la autosuficiencia hídrica de Singapur o la planificación urbana de Melbourne, son algunos de los ejemplos que ya están dejando huella en ciudades como Murcia, Vitoria-Gasteiz o Torrevieja.