- El programa ofrece numerosas recomendaciones para que la transición ecosocial reduzca el coste de la energía, garantice el acceso universal a la electricidad, impulse el empleo de calidad y refuerce la independencia energética de España.
- La organización reclama a las fuerzas políticas un mayor protagonismo de las administraciones públicas, una reforma del mercado eléctrico y una planificación que acompase el desarrollo renovable con las redes, el almacenamiento y la electrificación de la economía.
Madrid, 4 de noviembre de 2026. España ha conseguido que más de la mitad de la electricidad que consume proceda de fuentes renovables, pero este avance todavía no se refleja suficientemente en la factura de los hogares, en las condiciones de habitabilidad de las viviendas ni en las alternativas de movilidad de la ciudadanía. Ante esta situación, la Fundación Renovables presenta su Propuesta de política energética para las Elecciones Generales del 29-N, un documento que reúne medidas ambiciosas para transformar el modelo energético y convertir la transición ecológica en una palanca de bienestar, justicia social y progreso económico.
La organización considera que uno de los principales errores del actual proceso ha sido confiar su desarrollo al mercado y al sector energético tradicional, priorizando el crecimiento de la generación renovable sin acompasarlo con las inversiones en redes, almacenamiento y electrificación de la demanda. A ello se suma un diseño del mercado eléctrico que sigue permitiendo que el gas determine el precio de una electricidad mayoritariamente renovable y que la dependencia de los combustibles fósiles continúe condicionando la economía y la seguridad energética.
“La transición no puede medirse únicamente por los megavatios renovables instalados. Debemos medirla también por su capacidad para reducir la factura de los hogares, mejorar las viviendas, ofrecer alternativas de transporte, generar empleo de calidad y garantizar que nadie se quede atrás”, defiende la Fundación Renovables en su propuesta.
El programa parte de una convicción: la energía es un derecho y un bien de primera necesidad. Por ello, plantea pasar de una transición centrada en sustituir unas tecnologías por otras a una transformación ecosocial que cambie quién decide, quién invierte y quién se beneficia del nuevo modelo.
Una hoja de ruta con objetivos y compromisos verificables
El documento recoge doce ámbitos de actuación que abarcan desde la planificación y regulación del sistema eléctrico hasta el impulso de las energías renovables, la movilidad sostenible, la transformación industrial y la rehabilitación de edificios. También incluye propuestas sobre ordenación territorial, derechos de los consumidores, fiscalidad, financiación, adaptación al cambio climático y economía circular.
Entre sus objetivos cuantificados destacan alcanzar un 30 % de electrificación del consumo total de energía en 2030, un 40 % en 2035 y un 50 % en 2040; elevar la participación renovable en la generación eléctrica hasta el 81 % en 2030, el 90 % en 2035 y el 100 % en 2040 y avanzar hacia un sistema energético íntegramente renovable y con emisiones netas nulas en 2050.
Asimismo, la Fundación Renovables defiende un calendario vinculante para la retirada de los combustibles fósiles y el cierre del parque nuclear hasta 2035, garantizando que cada clausura cuente previamente con capacidad renovable, almacenamiento y redes suficientes para sustituir su aportación.
La organización considera que la próxima legislatura será decisiva para cumplir los objetivos del PNIEC a 2030 y preparar la planificación del horizonte 2040. Por tal motivo, presenta sus propuestas como una base de trabajo para las fuerzas políticas que concurren a las elecciones y como un compromiso verificable con la sociedad.
Más protagonismo público y una reforma del sistema eléctrico
Entre las principales propuestas, la Fundación Renovables reclama recuperar el papel del Estado como planificador, inversor, regulador y prestador de servicios. Se plantea reforzar la coordinación entre administraciones, crear una Vicepresidencia Ejecutiva de Transición Ecológica y desarrollar una empresa pública de energía que participe en la generación renovable, las comunidades energéticas y la gestión de activos estratégicos.
La organización también considera imprescindible reformar el mercado eléctrico para reducir la influencia del gas en los precios, avanzar hacia una remuneración de la generación basada en sus costes reconocidos y reforzar la independencia de la regulación y la supervisión del sector. Asimismo, propone separar la propiedad de las redes de distribución de los negocios de generación y comercialización para evitar conflictos de intereses y garantizar un acceso equitativo a las infraestructuras.
En paralelo, reclama acompasar las inversiones en redes de transporte y distribución al crecimiento de la electrificación, impulsar el almacenamiento y la flexibilidad de la demanda y establecer mecanismos de intervención pública cuando las inversiones planificadas no se ejecuten.
Que la transición llegue a los hogares y mejore la vida de las personas
El acceso universal a la energía y la lucha contra la pobreza energética ocupan un lugar central en el documento. La Fundación Renovables propone establecer un mínimo energético vital, desarrollar una tarifa doméstica progresiva y convertir el bono social y el bono térmico en ayudas automatizadas, para que los hogares vulnerables no dependan de trámites que dificultan su acceso a estos derechos.
También plantea crear bancos de energía que permitan compartir excedentes renovables públicos y comunitarios con las familias que más lo necesitan, así como facilitar la participación de los hogares con menos recursos en el autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas.
En materia de vivienda, la organización propone acelerar la rehabilitación energética, garantizar financiación para los hogares que no pueden asumir las inversiones y avanzar hacia la electrificación de la climatización mediante bombas de calor y aerotermia. Entre sus objetivos figura descarbonizar los sistemas de calefacción y agua caliente de 500.000 viviendas cada año y rehabilitar anualmente, al menos, el 5 % de los edificios públicos.
La movilidad es otro de los ámbitos prioritarios. La Fundación Renovables defiende una financiación estable del transporte público, un billete único que integre los distintos sistemas de transporte y un abono anual con un precio máximo de 200 euros y tarifas adaptadas a la renta. También se reclama facilitar el acceso al vehículo eléctrico mediante ayudas vinculadas a los ingresos y fórmulas de leasing social.